Ciencia Política

Tablero de control: cómo saber si la estrategia funciona

Montar un tablero de pocos indicadores honestos —terreno, mensaje y resultados adelantados— con dueño, frecuencia y umbral, para dirigir la campaña con señales y no con ambiente.

Lo que no se mide, no se dirige: se siente

El ambiente es mentiroso: la campaña se siente fuerte el día que el candidato pisa una colonia amiga y débil la semana que llueve. El tablero de control existe para reemplazar el ánimo por la evidencia, y se construye con tres familias de indicadores. Terreno: ¿cuántos promotores hicieron trabajo efectivo esta semana (no «registrados», sino activos)?, ¿cuántas visitas casa por casa?, ¿los eventos programados se ejecutaron con la asistencia prevista? Mensaje: ¿tu segmento objetivo recuerda y repite el argumento central con sus palabras?, ¿las preguntas que hace la gente en el mercado son las que tu mensaje responde? Resultados adelantados: intención de voto por sección cuando hay encuesta o seguimiento, asistencia comparada, retorno de llamadas a compromisos de voto. Pocos, claros, semana a semana: un tablero de diez números con dueño le gana a uno de cincuenta que nadie mira.

Cada indicador del tablero nace con tres apellidos. Dueño: alguien responde por el número y por explicarlo, o el número es de todos y por tanto de nadie. Frecuencia: diario, semanal o por evento —un indicador medido «cuando se acuerden» no existe—. Umbral: el valor que separa el verde del rojo y dispara una decisión: «si las visitas efectivas del sureste caen dos semanas seguidas, la reunión del lunes redefine la ruta». Sin umbral, el tablero es un retrato; con umbral es un timón. Y la trampa a vigilar, los indicadores de vanidad: los me gusta, los seguidores, los «alcances». Sirven para presumirle al comité, no para saber si vas ganando el sureste; ninguna elección la ganó quien tenía el mejor número de vistas. Nota de método y de ley: los seguimientos de opinión se leen con su hoja metodológica (muestra, margen, fecha) y su difusión respeta la veda electoral vigente en el proceso.

[El tablero de tres familias]

Esta actividad interactiva ('Explicacion visual') requiere el motor completo de Lumbre. El contenido estatico se muestra arriba; para la experiencia interactiva, visita la version online de este objeto.

Tu tablero semanal presume: 12,000 me gusta, 40 eventos y 8,000 asistentes acumulados. Pero el sureste —tu campo de batalla del diagnóstico— lleva tres semanas con visitas efectivas a la baja. ¿Qué le corriges al tablero?

Un tablero de control útil requiere muchos indicadores: entre más números tenga la campaña, mejor se dirige.

Autocomprobación

Cuatro frases sobre tableros de control de campaña. En cuál se coló el error:

  1. Un indicador sin umbral describe la campaña; un indicador con umbral la dirige.
  2. Las visitas efectivas de promotores activos miden terreno mejor que los registrados en el padrón de brigadas.
  3. Los me gusta y los alcances son el mejor adelanto de lo que decidirá la urna.
  4. El tablero debe mirar el terreno que el diagnóstico declaró decisivo, no solo donde es fácil lucir.

Identifica la linea con error.

Diseña en media cuartilla el tablero semanal de tu campaña (real o imaginada): dos indicadores de terreno, dos de mensaje y uno de resultado adelantado para tu sección o segmento decisivo. A cada uno ponle dueño, frecuencia y umbral, y escribe la decisión que dispara cada umbral en rojo.

PistaSi tu umbral no está seguido de un verbo de decisión («reasignar», «cambiar ruta», «subir el tema»), no es umbral: es colorín decorativo. Y si algún número «no tiene dueño porque es de todos», ahí está tu primer candidato a poda.